Dí no a la incineración
Incinerador en Spittelau, Viena, Austria.

Dí no a la incineración

Dí no a la energía de residuos

Afortunadamente acaban de cancelar el proyecto de incineración “El Zarape” en la Ciudad de México.

La incineración (también llamada termovalorización por su eufemismo) es de una las peores desiciones que los gobiernos locales pueden tomar para gestionar sus residuos. También llamada Waste to Energy, incluye distintas tecnologías (coprocesamiento, gasificación, incineración, etc.)

A mí me apasiona el estilo de vida Zerowaste, pero me apasiona aún más el movimiento Zero waste. Para alcanzar la meta de cero residuos en el mundo se necesita la participación de todos. Debemos de participar activamente en las desiciones gubernamentales que conciernen al futuro de las generaciones venideras.

Y es por ello que estoy extremadamente feliz que hayan cancelado el proyecto de incineración “El Zarape” en la Ciudad de México. La incineración representa un tremendo obstáculo para una gestión integral de residuos basada en un esquema de cero basura. En otras palabras, la incineración es como el peor enemigo del cero basura.

En el siguiente párrafo me gustaría compartir contigo 5 razones por las cuales debemos de decir no al Waste to energy.

Ya está de salida en la Unión Europea

Europa se ha dado cuenta que considerar a los residuos sólidos como una fuente de energía fue un gran error. La ministra Ida Auken, del Parlamento Danes, ha declarado que Dinamarca estaba en un muy mal camino al realizar inversiones en plantas incineradoras. Actualmente, Dinamarca cuenta con tantas incineradoras que es imposible alimentarlas con basura nacional y necesitan importar residuos de otros países.

La incineración incentiva la producción de más basura

La incineración en realidad incentiva la producción de más y más basura. Las plantas de incineración compiten con las plantas de reciclaje al requerir ser alimentadas constantemente por un flujo de residuos.

Una vez que una planta de incineración ha sido puesta en marcha, todos los esfuerzos de disminución de residuos literalmente se van a la basura, dado que siempre tendrá que ser alimentada con un flujo constante de basura para funcionar.

La incineración emite dioxinas y furanos

La incineración de residuos libera al medio ambiente contaminantes sumamente tóxicos. Una de ellas son los dioxinas y furanos. Estas sustancias son bioacumulables, es decir, persisten en el ambiente y después se acumulan en nuestros tejidos grasos. Además, muchas dioxinas son neurotóxicas, es decir, tóxicas para nuestro cerebro.

Además, la incineración produce cenizas (un residuos sólido peligroso) que requieren ser depositadas en algún lugar.

Quemar basura se opone a la economía circular

La incineración de basura se opone a un esquema de economía circular.  Residuos que podrían ser considerados como un recurso se pierden al ser incinerados. Es decir, simplemente los quemamos, en lugar de buscar regresarlos a los procesos productivos.

La incineración de residuos no cierra el ciclo de materiales; al contrario, corta el círculo, quemando un residuo que podría ser preparado para la reutilización y el reciclado, perdiéndolo para siempre.

No existen filtros perfectos

Las empresas de incineración aseguran un monitoreo continuo de los gases de las chimeneas, pero en la práctica el mismo se reduce a unas pocas sustancias. En el caso de las dioxinas, si bien actualmente existen dispositivos para hacer monitoreo continuo, el proceso es tan costoso que solo se realiza en un ínfimo número de países desarrollados.

En conclusión, antes de tratar de convertir la basura en energía, debemos pensar en no producir la basura. De esta manera es la forma más efectiva de proteger nuestro planeta.

Gaby Baeza

Hola Soy Gaby! Me encanta la protección a nuestro planeta, el movimiento zero waste y los Beatles. Tengo una maestría en desarrollo sustentable por la Universidad de Utrecht.